Licencias, INE, tarjetones… todos falsos y en una hora, por $1,600

epartidos en varias calles
amigo, Santo Domingo es nuestro fuerte
pero nos encuentras en la calle de Moneda, Donceles, República de Venezuela y
hasta en la Justo Sierra, y cuando la gente
nos pregunta, sólo contestamos en cuanto y si se anima la traemos aquí”, explica
el joven, de 26 años aproximadamente,
con una camisa a cuadros.
Este sujeto platica que algunas veces
imprimen en Santo Domingo y a veces en
la Lagunilla, todo depende de lo que su jefe le diga; y al cuestionarle por el cabecilla,
el contacto contesta que no tiene trato directo con él, pues en cada imprenta hay un
encargado y ahí se entrega el dinero por los
trabajos y se le da una comisión por éste.
“Mira, lo que más me piden son licencias, tarjetones y títulos, por una licencia
de la Ciudad de México la ando cobrando
en mil 800 pesos, de ahí me dan un tostón,
como 900 o mil pesos carnal”, añadió.
Los clientes llegan a toda hora, “estamos
chambeando desde las nueve de la mañana carnal, y dejamos de subir clientes a las
6 (18:00 horas) y nos vamos hasta que se
vaya el último cabrón”, asegura otro hombre que se dedica a imprimir documentos.
“En esta hoja necesito que me anotes
tu nombre completo, fecha de nacimiento, calle, colonia, numero, numero interior si tienes, delegación o municipio, código postal y en otro renglón tu fi rma y
ahorita tenemos tu credencial”, con esos
datos harán en cuestión de horas un documento que al INE le toma días.
Mientras el cliente anota sus datos,
otras personas llegan a solicitar los servicios, licencias de manejo, títulos escolares,
actas de nacimiento, actas de defunción,
fi rmas ofi ciales, pasaportes, incluso actas
bautismales y de la primera comunión.
“¿Para qué vas a usar tu credencial?”,
cuestiona uno de ellos mientras el joven
interesado coloca sus datos en la hoja que
le dieron, “es para el cotorreo, para poder
entrar al antro y que me vendan las chelas”, responde el menor de edad.
“Te pregunto porque si la vas a usar para sacar un crédito o para documentación
ofi cial, tarda y cuesta más, como 1,800 pesos”, manifi esta, mientras saca unas micas
con los hologramas del INE, y la pasa por
una maquina con luz negra, para que se
muestren los logotipos y marcas ofi ciales.
En cuestión de horas se realiza el proceso y en una impresión de prueba te piden que verifi ques los datos, “revísale bien
hermanito porque no hay cambios al menos que pagues otra nueva, cualquier duda, sin pena, dime”, y si no hay error se
pasa a enmicar la credencial y colocar los
hologramas.
“Ya está carnal, mira, chécala, con esta hasta el table dance te van a dejar pasar, ya te vas a poder poner bien jarras a
la otra”, comentaron los sujetos.
BILLETES. Algunos sólo buscan dinero
de la forma más sencilla, la falsifi cación
de papel moneda es otro de los negocios
de estos lugares, donde con una pequeña
cantidad de dinero se puede obtener una
suma mayor, pero de billetes apócrifos.
“Te imprimo de todos, desde el de 20
hasta el nuevo de 500”, explica otro hombre de complexión delgada y edad avanzada, quien es el encargado de esa rama,
mientras suelta una carcajada. Al mostrarlos explicó su pequeña broma, pues es
imposible falsifi car en estos momentos los
nuevos billetes de 500, pero mientras sigan en circulación los que conocemos actualmente, pueden ser impresos.
“Los que más nos piden son los de 50
pesos, y son sencillos de imprimir, pero el
que me pidas lo tengo”, comenta; al preguntarle los costos éste responde, “los de
20 varos te salen en 5 pesos cada uno, los
de 50 en 20, y los de 100 en 35 pesos, pero nos piden en grandes cantidades”.
Menciona que siempre recomienda a
sus clientes los de 20 y 50 porque son los
que menos revisan.
OTROS NEGOCIOS. Además de los documentos, los promotores explicaron que
los jóvenes universitarios también son
clientes frecuentes, porque piden sellos,
constancias escolares, boletas de califi cación, credenciales escolares y fi rmas de
los profesores.
“Aquí todo podemos, luego vienen los
morros a pedir sellos de los profes de la
UNAM, de la UACM, de la UAM y hasta
de particulares, incluso hasta las fi rmas”,
agregaron.
NADIE SE VA SIN PAGAR. Tal y como
lo dicen sus letreros, se debe dejar por lo
menos la mitad para que no existan problemas, y los que no tengan dinero deben
dejar algo como garantía que van a volver por lo que adquirieron, “nada de que
nos choreas, aquí pagas y si vas al cajero o te van a traer el dinero te acompañamos nosotros para que no nos veas la cara”, señala el encargado de esa imprenta.
L

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